En tiempos de la Federación Centroamericana, bajo el régimen de Francisco Morazán, logró ser diputado y Ministro de Relaciones Exteriores. Fiel seguidor de este militar y político, le acompañó en su exilio hacia Costa Rica hasta su fusilamiento.
En El Salvador participó en el intento de derrocamiento de Francisco Malespín, hecho que le valió exiliarse en Nicaragua. Caído este del poder, regresó a su país donde se retiró de la vida pública. Su obra es recogida en antologías como Guirnalda Salvadoreña (1884) de Román Mayorga Rivas y Galería poética centroamericana (1888) de Ramón Uriarte. Al final de su vida se retiró a una hacienda de su lugar de origen, donde cayó enfermo de tuberculosis y pasó sus últimos momentos amargado por el dolor, la miseria, la soledad (se encontraba soltero), y las penas del desamor (se dice había estado enamorado apasionadamente de una mujer que no le correspondió) y en el cual fallece en condiciones paupérrimas en el año 1855
De acuerdo al también ensayista y poeta salvadoreño coetáneo de Álvarez Juan Ramón Uriarte, los principales rasgos y características del mencionado escritor y poeta los resume en la forma siguiente:
Hombre de Estado, músico y poeta, dedicaba sus ocios a componer y cantar sus versos…De simple escribiente llegó a ser Ministro del Gobierno Federal…es el poeta patriótico, el poeta de las libertades públicas…Delicado y correcto en la forma, su inspiración vuela noble y serena. Pero más que todo fue un poeta humano como Horacio.
